El Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, en articulación con las autoridades del Ministerio de Salud de la Nación, informan que luego del análisis postmorten de los tejidos de una persona con domicilio en Coronel Suárez, fallecida el 13 de mayo, se determinó que la causa del deceso fue la enfermedad de la rabia.
La enfermedad y sus síntomas
La rabia es una enfermedad zoonótica causada por el virus de la rabia, y se transmite al ser humano a través de la saliva de animales infectados, tanto domésticos (principalmente perros y gatos) como animales silvestres (murciélagos, zorros, zorrillo).
Generalmente, el virus entra a través de la piel y membranas mucosas, por mordeduras o arañazos.
El periodo de incubación de la enfermedad es variable, y en humanos va desde menos de dos semanas hasta más de un año, con un promedio de 2 a 4 meses.
Este período está estrechamente ligado a localización, profundidad y gravedad de la mordedura, arañazo, etc., del animal infectado, proximidad de troncos nerviosos, distancia al cerebro y cantidad de partículas virales inoculadas.
El virus rábico produce un cuadro clínico de encefalomielitis aguda. Los síntomas incluyen manifestaciones de hiperexcitabilidad creciente, con fiebre, delirios y espasmos musculares involuntarios generalizados y /o convulsiones que evolucionan a un cuadro de parálisis con alteraciones cardiorrespiratorias, presentación de coma y evolución al óbito en un período de 5 a 7 días.
Cuando aparecen los síntomas, la enfermedad es fatal, por eso es muy importante la profilaxis post exposición, tanto con la vacuna como con la inmunoglobulina de acuerdo con la gravedad del caso.
Para la prevención recordamos a médicos, médicos veterinarios y a la población en general:
La tenencia responsable de las mascotas y de la vacunación antirrábica en animales domésticos a partir del 3º mes de vida y revacunación anual.
La observación de animales involucrados en accidentes por mordedura o contacto infectante presuntamente a virus rábico.
La vacunación preexposición y control de inmunidad de la población expuesta al riesgo (veterinarios y otros).
La notificación inmediata de accidente por mordedura o contacto infectante presuntamente a virus rábico para el control del paciente con el tratamiento de la herida y la inmunización pasiva con inmunoglobulina antirrábica y la vacunación post exposición.