Tal como estaba programado, el escritor Gonzalo Garcés disertó en el Salón Rojo.
La secretaria de Educación, Silveria Giménez, brindó las palabras de bienvenida. Luego, el escritor se refirió a su anterior visita a la cuidad y comenzó a explicar el tema de su conferencia.
Dijo Garcés que en la Biblia hay relatos de todo tipo: historias de amor, de espionaje, etcétera; y que las formas narrativas difieren en cada texto. Porque, como estaba anunciado, el escritor se refirió a los relatos bíblicos desde el punto de vista literario; fue justamente a partir de eso que se dio el entrecruzamiento con la historia, la geografía, la filosofía y la psicología.
Con su habitual maestría para narrar, Garcés contó historias. Habló clara y sencillamente, poniendo al alcance del público textos en los que quizás no se había reparado, aunque se los tuviera por conocidos. La vida de Abraham fue vista desde otro ángulo. La creación del hombre y de la mujer, la vida en el Paraíso, la tentación de comer el fruto del árbol del bien y del mal, adquirieron una interpretación diferente. Y, si bien todo se centró en el Antiguo Testamento, también hubo referencias al Nuevo, sobre todo a los Evangelios. Pero no se trató de imponer una doctrina, ni de dar cuentas de una formación religiosa; todo lo contrario: planteó una nueva forma de ver, de acercarse, de revisar y revalorizar esos relatos, desde la literatura. Esa mirada es la que aportará el autor en su próximo libro, que se referirá a este tema y aparecerá el próximo mes de marzo.
Terminada la charla, el público hizo preguntas. Garcés contestó y siguió hilvanando historias; hasta llegó a comentar, en sintonía con Miguel de Unamuno, el paralelismo entre Don Quijote y Jesús. Finalmente, recibió el saludo del intendente Alberto Gelené y conversó distendidamente con quienes se acercaron a felicitarlo.



